México al minuto

Información al instante

Baile, comunidad y cultura: así se vivió “La Rutina del Pueblo” en el Zócalo capitalino

La plancha del Zócalo de la Ciudad de México se convirtió este 19 de abril en una pista de baile multitudinaria con la presentación de “La Rutina del Pueblo”, evento organizado por la Secretaría de Cultura de la Ciudad de México en el marco del Día Internacional de la Danza, que reunió a más de 40 mil asistentes, de acuerdo con cifras oficiales.

La jornada, iniciada desde las 14:00 horas con música sonidera, congregó a comunidades de PILARES, FAROS y UTOPÍAS, además de clubes de baile de diversas alcaldías y ciudades de Estados Unidos. El punto culminante fue la ejecución sincronizada de una coreografía colectiva al ritmo de “Baile inolvidable” del artista puertorriqueño Bad Bunny, consolidando una de las movilizaciones culturales más grandes del año en el espacio público.

Durante el acto protocolario, la titular de Cultura capitalina, Ana Francis López Bayghen, subrayó el valor de las expresiones culturales surgidas desde los barrios, destacando su carácter colectivo y su capacidad de apropiación social del espacio urbano, según información difundida por la dependencia.

El evento incluyó la participación de diversos sonidos y colectivos musicales, así como el cierre a cargo de la agrupación venezolana Dimensión Latina, que reforzó el vínculo entre la cultura sonidera mexicana y los ritmos latinoamericanos. La programación también integró a decenas de clubes de baile y academias que, durante semanas, ensayaron en espacios públicos y culturales de la capital.

De acuerdo con la Secretaría de Cultura, los ensayos se realizaron en puntos estratégicos como el Monumento a la Revolución y la Alameda Central, así como en FAROS, centros culturales y UTOPÍAS distribuidas en distintas alcaldías. Esta red permitió ampliar la participación ciudadana y descentralizar la actividad cultural, alcanzando incluso sedes en ciudades estadounidenses con presencia de comunidad mexicana.

La “Rutina del Pueblo”, con más de cuatro décadas de historia, surgió como una herramienta pedagógica impulsada por clubes de baile para facilitar la apropiación de ritmos sonideros. Con el tiempo, se ha consolidado como una práctica identitaria que articula comunidad, memoria y recreación, adaptándose a nuevas generaciones sin perder su esencia original.

No obstante, especialistas en políticas culturales han señalado que, si bien estos eventos fortalecen el acceso a la cultura y la ocupación del espacio público, su impacto en la reconstrucción del tejido social depende de su continuidad, evaluación y vinculación con estrategias de largo plazo, particularmente en zonas con rezago social.

La realización de este tipo de actividades responde a una política cultural que busca garantizar el acceso a la cultura como derecho, en línea con los principios promovidos por el gobierno capitalino. Sin embargo, el reto persiste en traducir estas acciones masivas en beneficios sostenibles y medibles para las comunidades participantes.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *