Por Juan Pablo Ojeda
Tras el abatimiento de Nemesio Rubén Oseguera Cervantes, alias “El Mencho”, comenzaron a salir a la luz documentos que muestran con detalle la estructura financiera y operativa del Cártel Jalisco Nueva Generación. Se trata de las llamadas “narconóminas”, registros encontrados en la cabaña de Tapalpa donde se refugiaba el líder criminal.
Los documentos exhiben ingresos y pagos mensuales millonarios, nuevos nombres de integrantes, cantidades de droga manejadas y una estructura interna que funciona casi como una empresa. La información fue difundida inicialmente por el periodista Antonio Nieto a través de su cuenta en X y posteriormente retomada por El Universal.
En uno de los registros más reveladores aparece un apartado titulado “Gastos de Tapalpa”, donde se detallan pagos a distintos niveles de la organización. Se enlistan cargos como halcones, “muchachos base”, relevos, corredores y “muchachos choke”. Por ejemplo, se reportan pagos de 2,900 dólares por 20 halcones y hasta 6,030 dólares por 26 integrantes de un grupo operativo. Tan solo el 13 de diciembre de 2025, los gastos registrados ascendieron a 16,900 dólares, incluyendo oficinas, gasolina y talleres mecánicos.
Las narconóminas también reflejan la dimensión económica del grupo. Según los registros difundidos, la venta mensual de droga —marihuana, cocaína, metanfetamina y fentanilo— habría generado ingresos por 509,295 dólares. A esto se suman ganancias provenientes de máquinas tragamonedas en Tapalpa, un dato que conecta con los constantes ataques a establecimientos con este tipo de dispositivos en varios estados.
En los documentos aparecen nombres ya conocidos dentro del CJNG, como Hugo Gonzalo Mendoza Gaytán, “El Sapo”; Luis Miguel Pelayo, “El Meño”, identificado como jefe regional en Autlán y Villa Purificación; Francisco Javier Gudiño Haro, “La Gallina”, líder en Puerto Vallarta; y Jesús Ambriz Cano, “El Yogurt”. Cada uno figura con montos de dinero o cantidades de droga asociadas.
Uno de los puntos más delicados es el registro de presuntos pagos a funcionarios identificados con siglas como “GN Mich Picten”, “GN Autlán”, “Guachito pasa datos” y “PGR”, lo que, según la publicación periodística, evidenciaría posibles sobornos a autoridades federales durante diciembre de 2025. De confirmarse judicialmente, estos datos tendrían implicaciones profundas en materia de combate a la corrupción.
Las ubicaciones señaladas en los apuntes permiten trazar el mapa de operación del cártel, con presencia en municipios como Villa Purificación, San Gabriel, Chiquilistán, Casimiro Castillo, Sayula, Cuautitlán, Mascota, Atenguillo y Mixtlán. El nivel de detalle muestra no solo la capacidad logística del grupo, sino también su arraigo territorial.
Más allá del impacto mediático, las narconóminas ofrecen una radiografía financiera que podría fortalecer investigaciones penales y procesos de extinción de dominio. También reavivan el debate político sobre la infiltración institucional y la dimensión económica real del crimen organizado en México.















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