Por Juan Pablo Ojeda
El Gobierno de México ha formalizado el despliegue diplomático para la próxima Copa del Mundo. Durante la conferencia matutina de este 10 de abril, Gabriela Cuevas Barrón, coordinadora federal del torneo, confirmó que se han girado invitaciones a jefes de Estado y de gobierno de todo el mundo para asistir tanto a la inauguración como a los encuentros de sus respectivas selecciones.
Aunque las confirmaciones oficiales se encuentran en proceso administrativo por parte de la FIFA, la atención se centra en la posible visita de la Princesa Hisako de Takamado de Japón, cuya presencia en la sede de Monterrey cobra fuerza tras las gestiones realizadas por el gobierno de Nuevo León.
La conexión Japón-Nuevo León
La posible asistencia de la princesa japonesa no es fortuita. El gobernador de Nuevo León, Samuel García, realizó previamente una gira diplomática en Tokio donde extendió una invitación personal a la integrante de la familia real. La Princesa Hisako es reconocida internacionalmente por su vínculo con el balompié, ocupando cargos honorarios en la Federación de Fútbol de Japón.
De concretarse, su visita estaría programada para el 20 de junio en Monterrey, fecha en la que la selección de Japón se enfrentará a Túnez en lo que será el partido número mil en la historia de la FIFA.
Diplomacia y modernidad en las sedes
La gira neoleonesa en Asia también tuvo objetivos de infraestructura. Samuel García utilizó su visita al Estadio Ajinomoto para analizar estándares de gestión deportiva y presentó el sistema de monorriel japonés como el referente tecnológico para los proyectos de movilidad que se desarrollan actualmente en el estado de cara al Mundial.
Sudáfrica y el partido inaugural
Además del interés japonés, Gabriela Cuevas destacó el acercamiento con la embajada de Sudáfrica. Al ser el país que enfrentará a México en el partido inaugural, existe una alta expectativa de recibir a una delegación de alto nivel del país africano en el Estadio Azteca.
«Se está enviando por parte de la FIFA una carta invitación, no específicamente al partido inaugural, sino también a encuentros donde estarán jugando las distintas selecciones», precisó Cuevas Barrón.
Con estas acciones, México busca combinar el protocolo de Estado con la modernización urbana, posicionando a ciudades como Monterrey y la capital del país como anfitriones de primer nivel en la escena global. La confirmación de figuras políticas y reales en las próximas semanas definirá el peso diplomático de la justa deportiva.















Deja una respuesta